Tras la situación excepcional que se ha vivido en el país, los ERTE han traído consigo el Real Decreto-ley 18/2020 de medidas sociales en defensa del empleo. En el artículo 5 del decreto mencionado, se establecen ciertos límites respecto a la distribución de dividendos para aquellas empresas que se han acogido a expedientes de regulación de empleo.

¿En qué consiste el reparto de dividendos?

Una vez cerrado el ejercicio económico, se procede a la presentación de las cuentas de dicho ejercicio en la junta general. Junto a presentación de las cuentas, se decide el destino del resultado que estas arrojan. El reparto de dividendos es la distribución de beneficios entre los socios, dónde la cuantía debe ser proporcional a su participación en el capital.

¿Qué reparto se puede hacer con dicho resultado?

En primer lugar, un 10% del beneficio anual debe ser destinado a reservas, en concreto a reserva legal, hasta alcanzar un 20% del capital social.

En segundo lugar, las reservas estatutarias y voluntarias, que son aquellas que la empresa decide constituir de manera libre, de manera que pueden ser atribuidas a cualquier finalidad.

En tercer lugar, el remanente, que se trata de una situación provisional de los beneficios, que están pendientes de distribuir.

En cuarto lugar, la compensación de pérdidas, que se trata de saldar los resultados positivos con los resultados negativos obtenidos en un ejercicio económico.

En quinto lugar, el reparto de beneficios o dividendos.

¿Cuándo se perciben los dividendos?

El reparto se acuerda en la junta, acordando también la forma de pago y el momento en que se realizará. De no ser establecido, se entiende que se realizará en el domicilio social posteriormente al acuerdo.

Existe la posibilidad, contemplada por la Ley de Sociedades de Capital, que se trata del reparto a cuenta de dividendos. Ello implica que el pago de los dividendos se realiza de manera previa a la finalización del ejercicio, en base a una previsión del resultado del año en cuestión.

¿Qué limitaciones aparecen a raíz de los ERTE?

Establece que no se podrá llevar a cabo el reparto de dividendos en aquellas empresas que se hayan acogido a ERTE, es decir, que hayan utilizado los recursos públicos para ello. De querer realizar el reparto de manera corriente, se deberá abonar el importe de la exoneración aplicada a las cuotas de la Seguridad Social.

Lo anterior afectará a la distribución de dividendos que tendrá lugar en 2021, es decir la relativa al ejercicio del año 2020 en el cual se llevaron a cabo las exoneraciones por ERTE.

Dicha limitación no será de aplicación para aquellas corporaciones que a fecha 29 de febrero de 2020, tuvieran menos de 50 trabajadores en alta en la Seguridad Social.