JUNTA DE ACCIONISTAS/SOCIOS Y REPARTO DE DIVIDENDOS

El órgano facultado para decidir sobre el reparto de dividendos es la junta general, siendo el plazo máximo para el abono completo de los mismos los doce meses siguientes al acuerdo de su distribución.

¿Cuáles son las condiciones que hay que cumplir?

Patrimonio Neto y Reservas voluntarias

Sólo podrán repartirse dividendos con cargo al beneficio del ejercicio, o a reservas de libre disposición, si el valor del patrimonio neto no es o, a consecuencia del reparto, no resulta ser inferior al capital social. A estos efectos, los beneficios imputados directamente al patrimonio neto no podrán ser objeto de distribución, directa ni indirecta.

Si existieran pérdidas de ejercicios anteriores que hicieran que ese valor del patrimonio neto de la sociedad fuera inferior a la cifra del capital social, el beneficio se destinará a la compensación de estas. (art. 273 LSC)

No puede haber repartos de dividendos si el neto de la empresa es negativo. Esto es, si existen pérdidas de años anteriores deberán ser sufragadas por los beneficios generados en el ejercicio.

Mandatos legales

En todo caso, una cifra igual al diez por ciento del beneficio del ejercicio se destinará a la reserva legal hasta que esta alcance, al menos, el veinte por ciento del capital social.

Todo ello. sin olvidar lo regulado en los estatutos de la compañía en relación con el reparto.

Diferencias entra las S.A. y las S.L.

En la sociedad de responsabilidad limitada, salvo disposición contraria de los estatutos, la distribución de dividendos a los socios se debe realizar en proporción a su participación en el capital social.

En la sociedad anónima la distribución de dividendos a las acciones ordinarias se han de realizar en proporción al capital desembolsado.

Rendimiento de Capital mobiliario

El artículo 25.1.a) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del IRPF, establece que los dividendos tienen la consideración de rendimientos de capital mobiliario.

Los socios que perciben dividendos como propietarios de estos valores deben integrarlos al 100% en la base imponible del ahorro de su declaración de la renta, tributando al tipo que corresponda:

Para los obtenidos en el año 2020, se estableció:
• un tipo del 19% para una base de 6.000,00 euros
• un tipo del 21% para la base comprendida entre 6.000,01 euros y 50.000,00 euros
• un tipo del 23% para el importe de la base que exceda de 50.000,00 euros.

Además, los gastos de administración y depósito de estos valores negociables son fiscalmente deducibles.

Otros tratamientos fiscales

En función de la sede fiscal de la empresa y la residencia del socio puede haber diferencias en el gravamen de los dividendos.

Por ejemplo, en Navarra, los rendimientos derivados del cobro de dividendos tienen la consideración de rendimientos de capital mobiliario, y estarán sujetos a retención del 19%. La cuantía se integrará en la parte especial de la base imponible del ahorro, tributando a distintos tipos de forma escalonada, entre el 19% y el 25%. Además, se podrán deducir los gastos de administración y depósito de valores negociables con el límite del 3%.

El tratamiento fiscal descrito para Navarra también es de aplicación a los dividendos obtenidos en el País Vasco, aunque los contribuyentes vascos, además se benefician de una exención, que alcanza a los primeros 1.500 euros recibidos.

Igualmente, los dividendos percibidos por no residentes sin establecimiento permanente en España se gravan al tipo impositivo del 19%. No obstante, podrán solicitar la devolución de la diferencia hasta el tipo de convenio, aquéllos que residan en un país con el que España tenga firmado un convenio de doble imposición.

Nota: Las empresas beneficiarias de la normativa especial sobre ERTE y créditos ICO no podrán repartir los dividendos correspondientes al ejercicio 2020 salvo que abonen el importe de las exoneraciones disfrutadas o tuvieran menos de 50 trabajadores a 29 de febrero.

Retenciones

La sociedad debe practicar retención e ingresarla en Hacienda es la sociedad.

No obstante, no a todos los socios les afecta de igual manera, pues dependerá de las características de cada uno:

1. En caso de que el socio sea una persona física debe practicarse la retención de 19 %, con independencia de la participación que tenga en la sociedad.

2. Si el socio es una persona jurídica deben aplicarse las siguientes reglas:

2.1. En primer lugar, si el socio tiene una participación inferior al 5 % en la sociedad, se procederá a efectuar la retención.
2.2. Si el socio tiene una participación superior al 5 % no procederá la retención si concurren los siguientes supuestos:

2.2.1. Cuando el socio tuviera la participación durante el año anterior de manera ininterrumpida.
2.2.2. Cuando el socio entregue a la sociedad que reparta el dividendo un certificado que acredite que tiene derecho a la exención por motivo de «doble imposición».

Socios Minoritarios

La Ley de sociedades de capital considera el reparto de beneficios como un derecho fundamental del socio.

En los términos establecidos en esta ley, y salvo los casos en ella previstos, el socio tendrá, como mínimo, los siguientes derechos:

El de participar en el reparto de las ganancias sociales y en el patrimonio resultante de la liquidación. (art.93 a)

Puede pasar que la mayoría social no tenga el mismo interés que el socio minoritario en el reparto de beneficios. Unas veces, por ejemplo, porque los socios mayoritarios ya perciben una remuneración por su cargo en el órgano de administración o porque prestan servicios retribuidos para la sociedad; y otras porque simplemente prefieren reinvertir en la propia actividad difiriendo el momento de distribución.

Para estos casos, de negación del derecho al dividendo, la ley de sociedades de capital reconoce el derecho de separación (art. 348 bis)

Derecho de separación

Salvo disposición contraria de los estatutos, transcurrido el quinto ejercicio contado desde la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad, el socio que hubiera hecho constar en el acta su protesta por la insuficiencia de los dividendos reconocidos tendrá derecho de separación en el caso de que la junta general no acordara la distribución como dividendo de, al menos, el veinticinco por ciento de los beneficios obtenidos durante el ejercicio anterior que sean legalmente distribuibles siempre que se hayan obtenido beneficios durante los tres ejercicios anteriores.

Sin embargo, aun cuando se produzca la anterior circunstancia, el derecho de separación no surgirá si el total de los dividendos distribuidos durante los últimos cinco años equivale, por lo menos, al veinticinco por ciento de los beneficios legalmente distribuibles registrados en dicho periodo.

Lo dispuesto en el párrafo anterior se entenderá sin perjuicio del ejercicio de las acciones de impugnación de acuerdos sociales y de responsabilidad que pudieran corresponder.

Para la supresión o modificación de la causa de separación a que se refiere el apartado anterior, será necesario el consentimiento de todos los socios, salvo que se reconozca el derecho a separarse de la sociedad al socio que no hubiera votado a favor de tal acuerdo.

El plazo para el ejercicio del derecho de separación será de un mes a contar desde la fecha en que se hubiera celebrado la junta general ordinaria de socios.

Cuando la sociedad estuviere obligada a formular cuentas consolidadas, deberá reconocerse el mismo derecho de separación al socio de la dominante, aunque no se diere el requisito establecido en el párrafo primero de este artículo, si la junta general de la citada sociedad no acordara la distribución como dividendo de al menos el veinticinco por ciento de los resultados positivos consolidados atribuidos a la sociedad dominante del ejercicio anterior, siempre que sean legalmente distribuibles y, además, se hubieran obtenido resultados positivos consolidados atribuidos a la sociedad dominante durante los tres ejercicios anteriores.

Excepciones al derecho de separación

Lo dispuesto en este artículo no será de aplicación en los siguientes supuestos:

a) Cuando se trate de sociedades cotizadas o sociedades cuyas acciones estén admitidas a negociación en un sistema multilateral de negociación.
b) Cuando la sociedad se encuentre en concurso.
c) Cuando, al amparo de la legislación concursal, la sociedad haya puesto en conocimiento del juzgado competente para la declaración de su concurso la iniciación de negociaciones para alcanzar un acuerdo de refinanciación o para obtener adhesiones a una propuesta anticipada de convenio, o cuando se haya comunicado a dicho juzgado la apertura de negociaciones para alcanzar un acuerdo extrajudicial de pagos.
d) Cuando la sociedad haya alcanzado un acuerdo de refinanciación que satisfaga las condiciones de irrescindibilidad fijadas en la legislación concursal.
e) Cuando se trate de Sociedades Anónimas Deportivas.

NOTA: Como consecuencia de la crisis del Coronavirus se ha establecido la suspensión del derecho de separación en los casos de falta de distribución de dividendos.

Resumen anual de retenciones o dividendos. Mod. 193

Estarán obligados a presentar el modelo 193 (al igual que el modelo 123) aquellas personas o entidades que satisfagan ciertas rentas o rendimientos del capital mobiliario sujetas a retención o ingreso a cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, del Impuesto sobre Sociedades o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes (sólo establecimientos permanentes) o que sean depositarias o gestionen el cobro de las rentas de valores que originen la sujeción a retención o ingreso a cuenta.

¿Qué es mejor, subirse el sueldo o pagar dividendos?

Para el caso de pequeñas empresas (incluidas las unipersonales) puede resultar más rentable subirse el salario.

Piense que el mayor tipo impositivo (40%) para rendimientos de trabajo se sitúa en salarios superiores a 210.000 euros. Mientras que la fiscalidad por el reparto de beneficios pasa por el pago del impuesto de sociedades (25%) y también del correspondiente gravamen como rendimiento de capital mobiliario. Entre un 19% y un 23%.