¿En qué consiste el comercio onlineEl comercio online, también conocido como comercio electrónico o e-commerce, consiste en la venta de productos o de servicios a través de diferentes medios electrónicos, ya sean páginas web o redes sociales.

La mayoría de las compraventas que se producen vía electrónica son entre personas y empresas y, aunque suele tratarse de productos físicos y servicios, también hay un alto porcentaje de artículos virtuales (software, aplicaciones, accesos a contenido “premium”…).

Es un negocio en auge, tal y como muestran los siguientes datos de 2017; a nivel internacional dos millones de personas realizaron este tipo de transacciones, con un crecimiento anual del 23,4%. Asimismo, a nivel nacional, la facturación del comercio electrónico en España ha aumentado en el segundo trimestre de 2018 un 27,2% interanual hasta alcanzar los 9.333 millones de euros. Los sectores con más número de transacciones han sido el de juegos de azar y apuestos y el transporte terrestre de viajeros.  Y lo que es más relevante, casi la mitad de los internautas realizaron alguna compra online en la primera mitad de 2018 (todo ello, según datos de la CNMV).

Los datos más recientes que nos aporta la CNMV son del segundo trimestre del 2018:

Número de transacciones
Desde España con el exterior 93.645.457
Desde el exterior con España 13.424.823
Dentro de España 52.136.631
TOTAL 159.206.911

 

¿Por qué es una buena línea de negocio para las empresas? Ofrece importantes ventajas y oportunidades frente a la venta clásica, a continuación, exponemos unas cuantas:

  • El más evidente es que se puede acceder a la compra de los productos/servicios de la empresa desde cualquier lugar y a cualquier hora del día, por lo tanto, supone una ampliación enorme del público al que se puede llegar a acceder, así como un horario de 24horas al día todos los días.
  • A rasgos generales, permite a la empresa la reducción en costes, tales como el personal, la administración, la producción, entre otros. Especialmente en el caso de proveedores de servicios de información, de productos digitales…el coste de distribución es totalmente prescindible, puesto que los productos pueden entregarse al cliente de manera inmediata, sin ningún tipo de intermediario.
  • Permite mejorar la comunicación entre la empresa y los clientes, permitiendo por un lado que la empresa pueda informar de sus productos/servicios a través de la página web, así como cualquier otro tipo de informaciones sobre la empresa. De cara al usuario, permite un mejor y más fácil fedback sobre los productos/servicios, se puede dar un soporte al cliente de manera inmediata.

¿Qué tipos de comercio electrónico podemos encontrar?

  1. B2B: business to business, o lo que es lo mismo, entre empresas.
  2. B2C: business to consumer, es decir, de empresa a consumidor. Este será el más habitual entre las pymes.
  3. B2E: business to employee, entre empresa y empleado (normalmente es un portal en el que los empleados pueden utilizar los recursos de la empresa).
  4. C2C: consumer to consumer, entre consumidores (productos de segunda mano, por lo general, menores precios).
  5. G2C: goverment to consumer, del gobierno al consumidor.

 ¿Qué hay que tener en cuenta a nivel legal?  Hay una serie de exigencias legales a tener en cuenta cuando una empresa decide empezar a operar vía electrónica para evitar exponerse a sanciones.  Las normas entorno al comercio electrónico son muy amplias y diversas, de un modo esquemático y sin ánimo exhaustivo, cabe tener en cuenta que:

  • Normativa propia de la constitución y funcionamiento de sociedades (Ley de sociedades de capital, Reglamento del Registro Mercantil, legislación tributaria y laboral pertinente…).
  • Normativa de protección de datos (Reglamento Europeo de Protección de Datos, así como la nueva Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales).
  • Normativa relativa a la defensa y protección de los consumidores (Ley para la Defensa de los Consumidores y Usuarios).
  • Normativa propia del comercio electrónico (para aquellas empresas establecidas en España, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico).
  • Normativa relativa a la publicidad (Ley General de Publicidad y ley de Competencia Desleal)
  • Normativa propia del sector o tipo de negocio de que se trate.

 ¿Cuáles son las demandas más habituales a las que se enfrentan las empresas? Las demandas más comunes son en relación con las entregas de los pedidos, con los procesos de devolución de los productos, por vulneraciones de protección de datos o incluso por publicidad engañosa. Asimismo, se debe tener muy presente la fiscalidad a la que esta sometida este tipo de transacciones (aranceles a la hora de enviar los productos al extranjero, por ejemplo), ya que la Agencia Tributaria presta especial atención a estos supuestos.